“Un día le van a poner una placa al abuelo de alguien que no volvió del secuestro; van a tener esas niñas de las maquiladoras quien les construya una estatua; el padre de uno de los policías que han muerto por nada y sin que se les reconozca nada se empeñará en que su hijo merece una cruz; al estudiante que mataron los narcos o el ejército o ese fuego sin dueño que es el fuego cruzado sus compañeros le erigirán un busto. Y todo será un poco mejor, porque eso hacen los monumentos, que no todo haya sido en vano”
YURI HERRERA