Tú y yo coincidimos en la noche terrible

NORBERTO MIRANDA MADRID

Desafortunadamente la violencia campea en las calles”

 

La muerte “vestida de balas de cuernos de chivo y R15” de la que narraste esa noche al leer en el noticiero tu columna, donde enlistaste el número de muertos registrados en ese entonces en el noroeste de Chihuahua, te encontró.

Llevaba prisa y su rostro cubierto. Alcanzaste a escuchar su voz cuando ingresó hasta la redacción del portal de noticias Radio Visión y, dirigiéndose a ti, preguntó: “¿Licenciado Norberto Miranda? ”. Tu respuesta desató los disparos.

La Procuraduría General de Justicia del Estado de Chihuahua, ahora Fiscalía, reportó que junto a tu cuerpo ensangrentado levantaron 17 cartuchos percutidos, algunos de ellos eran de arma larga y otros de arma corta.

“Todo fue muy rápido”, cuenta tu hermano José, quien esa noche del 23 de septiembre de 2009, te acompañó en el noticiero, como lo hizo muchas veces durante las contiendas políticas en las que participaste, bajo las siglas del Partido del Trabajo y Partido de la Revolución Democrática [PRD], así como en el ejercicio de lo que ha sido la pasión de ambos: el periodismo.

Él informó que más o menos pasada de las 8h de la noche, una pick up de color rojo llegó a alta velocidad, “rechinando llantas”, hasta la oficina donde aún opera el portal de noticias.

De ella descendió corriendo un hombre con su rostro cubierto, “encapuchado”, y con armas que ingresó a la redacción, hasta donde te encontrabas; otro, se bajó luego para quedarse junto a tu hermano, en la puerta principal del inmueble -una bodega adaptada para el portal y un negocio de artículos eléctricos-, ahí lo tiró al suelo y así lo mantuvo amagado. Otro hombre aguardaba en el interior de la unidad.

Los disparos retumbaron, impactaron tu cuerpo, caíste, te mataron. Tenías 43 años.

Siempre causaste polémica con tus artículos de opinión que firmabas como ‘Cotorreando con el Gallito’. Estudiaste derecho, te desempeñaste como abogado, locutor de radio y en tus últimos quince años ejerciste el periodismo en Nuevo Casas Grandes. En esta región de Chihuahua donde el hampa siembra y trafica droga hacia Estados Unidos, principalmente por los municipios de Janos y Ascensión, colindantes con la comunidad donde residiste.

Amigos tuyos cuentan que tuviste una infancia difícil, allá en el municipio de Ignacio Zaragoza, pero siempre lograste salir adelante.

Fuiste militante de partidos de izquierda, aunque fue en el PRD donde tu trayectoria partidista fue más notable, te convertiste en su candidato a diputado y luego, del 2005 al 2006, dirigiste su comité municipal en Nuevo Casas Grandes.

En estas actividades tu familia siempre estuvo presente. Tu esposa y tres hijos.

Desgraciadamente tu homicidio se sumó a la lista de los 14 asesinatos registrados en cinco días de esa semana en la que también se cometió tu crimen en el área de Casas Grandes, un municipio con 59 mil pobladores.

De esos datos dabas cuenta minutos antes de tu muerte en el noticiero.

Esa noche también reportaste de una sicosis que se apoderó de la población de esa región ubicada al noroeste de Chihuahua, por la estela de muerte desatada tras la detención de José Rodolfo Escajeda, el Rikín, un lugarteniente del Cártel de los Carrillo Fuentes, en un restaurante céntrico de esa localidad, como lo consignaste a principios de septiembre en tu columna, ganando una primicia nacional.

“Desafortunadamente la violencia campea en las calles” dijiste entre tus últimas palabras transmitidas en tu programa de radio por internet. Así quedó en la versión escrita de tu última columna donde también pediste no tener temor.

Después tu voz se apagó, detrás quedó el silencio.

Tú sigues esperando justicia, tu asesinato sigue en la impunidad.

 

Información adicional

  • Autor/a: Rocío Gallegos
  • Bio autor/a: Periodista y cofundadora de Red de Periodistas de Juárez.

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