NUESTRA APARENTE RENDICION

Extradiciones

Es indispensable hacer una evaluación de las extradiciones de capos a los Estados Unidos. Se llevan a cabo mecánicamente, sin reflexión sobre su utilidad y consecuencias.

El pasado 14 de abril The Dallas Morning News publicó una notable investigación periodística de Alfredo Corchado y Kevin Krause (“Deadly Deal”). El texto reconfirma la poca prioridad concedida por Washington a la vida y dignidad de quienes viven en países azotados por el crimen organizado. La información ahí incluída es un llamado a revisar las consecuencias no buscadas de la extradición de narcotraficantes a los Estados Unidos.

En 2003, el gobierno mexicano detuvo a Osiel Cárdenas Guillén, jefe del Cartel del Golfo. Estados Unidos lo quería en su territorio y empezó la negociación entre Washington y los abogados del capo. Hicieron trato: Osiel daría información privilegiada sobre el contrabando de drogas y les entregaría 50 millones de dólares en efectivo y propiedades. En 2009 fue extraditado y, en 2010, sentenciado a 25 años de prisión.  

Corchado y Krause demuestran que el trato desencadenó la sangrienta guerra entre Zetas y Golfo. Los Zetas habían contribuido con 10 de los 50 millones de dólares entregados a los Estados Unidos y cuando supieron que Osiel era informante se lanzaron contra los del Golfo. Según David Shirk, prestigiado investigador de la Universidad de San Diego, ése fue el “inicio de las guerras de los cárteles que llevaron la violencia a un nivel increíble”.

Las extradiciones forman parte de la gran estrategia estadounidense para combatir al crimen organizado. En las famosas leyes RICO (aprobadas en 1970) queda claro que la prioridad es fragmentar a la mafia deteniendo o eliminando a sus líderes. Cuando exportaron el esquema a Colombia y México incluyeron la extradicción de capos por tres motivos: 1) castigarlos y neutralizarlos en cárceles herméticas; 2) quitarles dinero y propiedades; y 3) sacarles información para perseguir a otros capos, y poder administrar el flujo de narcóticos a su territorio. Para reducir las resistencias de los extraditables les ofrecieron complejos “tratos” (plea agreements).

            En Colombia los capos obligaron al Estado colombiano a interrumpir las extradiciones temporalmente. Los mexicanos asumieron la inevitabilidad del traslado, tal vez porque le encontraron ventajas a una negociación que les permite tener mejores condiciones carcelarias y la posibilidad de experimentar en libertad la tercera edad. Héctor “El Güero” Palma deja la prisión a los 56 años (su edad no está bien determinada) y Osiel Cárdenas a los 68 años. Mientras que los abogados de Joaquín “El Chapo” Guzmán ya negocian con los vecinos.

Los estadounidenses que defienden las extradiciones las consideran un mal necesario dada la debilidad de los aparatos de justicia latinoamericanos. Hay quienes aceptan las consecuencias no buscadas. Un agente federal estadounidense –citado por Corchado y Krause-- reconoce las fallas en la extradición de Osiel Cárdenas: “No entendimos las dinámicas [del crimen organizado en Tamaulipas] y mucha gente murió, inocentes incluidos”.

Hay extradiciones que incrementaron el costo humano y ¿para qué? ¿De qué ha servido que Colombia extraditara entre 2000 y 2010 a 1,221 delincuentes (93.6 % a los Estados Unidos) y México les enviara a 936 entre 2000 y 2015? ¿Cuál ha sido la utilidad de que Washington atesore información sobre el crimen organizado o que fragmente a los cárteles cuando el flujo de narcóticos a los Estados Unidos se mantiene? El resquebrajamiento de las grandes estructuras (en parte por el encarcelamiento de los capos) ha llevado a la aparición de minicarteles que dan origen a la violencia y delitos de brutalidad superior.

Además está la situación del dinero que les exigen. ¿Cuántos millones han recibido las arcas estadounidenses de los extraditados? ¿Han utilizado alguna parte en la reparación de las víctimas colombianas o mexicanas?

Cuando se revisan los resortes de la violencia criminal sorprende la repetición mecánica de políticas que los gobiernos de la región implementan sin entender, en ocasiones, su utilidad y consecuencias. Es el caso con las extradiciones.

 

 

 

Trump y Soros

La política exterior mexicana vaga desconcertada. Rechaza el muro de Donald Trump pero levanta barricadas a los preocupados por la tragedia humanitaria.

Este siete de junio se presentó un informe sobre las atrocidades cometidas en México. La Open Society Justice Initiative (financiada por el multimillonario George Soros) tiene una década en México, en 2012 empezó a investigar la violencia —con el acompañamiento de cinco importantes organismos civiles mexicanos—, entre el  1º de diciembre de 2006 y el 31 de diciembre de 2015. Es una visión panorámica que se complementa con una revisión a detalle de cinco entidades.

Entrevistaron a funcionarios y a víctimas, siguieron pistas y recuperaron documentos para, con esa base, elaborar un texto de prosa pulida conuna impresionante cantidad de información distribuida entre el texto central y las 1,242 notas a pie de página (disponible en: www.sergioaguayo.org). La travesía por los campos de la muerte mexicanos justifica un título bien pesado, “Atrocidades innegables. Confrontando crímenes de lesa humanidad en México”. Hay otras dos ideas que resumen lo encontrado: el problema es “generalizado” y los perpetradores son “actores tanto estatales como no estatales”. Entre estos últimos señalan en particular al violento Cartel de los Zetas.

El gobierno de Enrique Peña Nieto ya respondió con silencios y negaciones. La Open Society entregó el informe con una semana de anticipación a varias dependencias mexicanas (CNDH, Gobernación, Relaciones Exteriores y PGR). Hasta el domingo —según me confiaron en conversación telefónica— la réplica de todas las dependencias fue el silencio. No obstante, al The New York Times sí le respondieron. En su edición del pasado lunes, Elisabeth Malkin publicó un texto subrayando que por primera vez un informe como este, sostiene que en México se cometen crímenes de lesa humanidad. Son palabras mayores.

La Open Society propone, como salida a la crisis humanitaria, crear una “entidad de investigación internacional, con sede en México, que tenga el poder de investigar y procesar causas de manera independiente en materia de crímenes atroces y casos de gran corrupción”. Algo parecido a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), creada en 2006.

El gobierno peñanietista envió un comunicado a la reportera refutando las tesis de la Open Society Justice Initiative. Reitera que “en México, la inmensa mayoría de crímenes violentos han sido cometidos por organizaciones criminales” y que la participación de agentes estatales es “excepcional”. También rechazó la idea de una comisión internacional porque, según el gobierno, México “tiene la capacidad y la voluntad para enfrentar los retos a los derechos humanos”. El discurso gubernamental me recuerda a Platero, de Juan Ramón Jiménez: es “tan blando… que se diría todo de algodón, que no lleva huesos”. Es decir, o ignoran a sus críticos o los rebaten con palabras, en lugar de evidencias.

El Estado mexicano sigue sin entender que la complicidad internacional frente a las atrocidades se ha ido esfumando y que México está irreversiblemente abierto al mundo. Son inutiles, y hasta contraproducentes, los esfuerzos que realizan desde hace algún tiempo por cerrar las puertas o responder con descalificaciones a quienes simplemente nos recuerdan la cotidianidad de la barbarie en México. Las críticas seguirán en tanto México siga anegado de sangre y dolor.

El informe de laOpen Society Justice Initiative se difundió cuando estaban reunidos en Washington nuestros 50 cónsules con el embajador y la secretaria de Relaciones Exteriores para aprenderle al “lobby judío” las formas de influir en los Estados Unidos y para deliberar sobre cómo responder a Donald Trump quien desea construir un muro entre los dos países. No pueden pedir eso allá mientras bloquean el acceso a México de relatores o desechan las críticas que le desagradan. Esa batalla la tienen perdida.

El Estado debería apoyarse en quienes están trabajando para poner un freno a la sangría y en la atención de las víctimas. La Open Society y las cinco OSC mexicanas lo hacen entregando un informe devastador pero certero y justo. Usémoslo, Estado y sociedad, para encontrar formas concretas para frenar, ellos y nosotros, atrocidades innegables.

 

 

 

Aguantamos el calor pero no la injusticia

Si las vidas de los movimientos sociales se dividiera en sexenios, el del Movimiento 5 de Junio ya paso su primero y quienes estaban en el poder cuando ocurrió la tragedia que los orillo a nacer, han vuelto con un “bono democrático” que los hace sentir invencibles y justicieros. O por lo menos esa es la sensación que quieren dar en complicidad con la prensa oficial y comprada de Sonora.

 

Este será el primer aniversario del incendio en la Guardería ABC en el que el PRI vuelve a ser gobierno después de un sexenio en el cual gobernó el PAN por el voto de castigo que la ciudadanía dio en contra de Eduardo Bours y de aquellos que protegieron a los dueños de la guardería, entre ellos la actual gobernadora Claudia Pavlovich Arellano. Coincidentemente con esta característica de la vida política de la entidad es que una inusitada ola de calor golpea Hermosillo justo el fin de semana que se conmemora el séptimo aniversario del trágico siniestro en el cual 49 bebes perdieron la vida y más de 100 quedaron con lesiones de por vida.

 

Durante la semana  anterior al aniversario, protección civil advirtió sobre esta condición meteorológica, recomendando reiteradamente que se evitara salir a las calles durante el día. Como si los hermosillenses no supiéramos vivir en el calor y no conociéramos estas temperaturas que en julio y agosto son muy comunes. El sábado la ciudad entera entro en una especie de psicosis colectiva por el calor que llegaba a los 49 grados, algo que en Agosto es regular. Parecía que el clima espantaría a los ciudadanos a manifestarse, beneficiando a los políticos de siempre que apuestan por el olvido. Pero no, hay cosas que no merecen perdón ni olvido y la muerte de 49 infantes y más de 100 niños lesionados de por vida es algo que una sociedad consiente no puede olvidar jamás y menos perdonar.

 

Las redes sociales comenzaron a inundarse con fotos de los angelitos que se perdieron en el infierno que generó la corrupción y avaricie de la clase dominante de Hermosillo. Ese infierno que desde hace 7 años, cada 5 de junio vuelve a quemar por dentro para recordarnos que la corrupción nos hace daño a todos y nos quita lo que más queremos para beneficiar únicamente a los más avaros, nefastos, impunes y despreciables seres. Porque eso son, seres despreciables.

 

Las redes hicieron lo que mejor saben hacer cuando son usadas bien,  tejer solidaridades y unir sentimientos. En poco tiempo las mismas personas que año con año marchan comenzaron a recordar porque se debe de marchar cada 5 de junio, porque vencemos al calor en una marcha multitudinaria que tiene un efecto catártico para la sociedad hermosillense, que es de memoria colectiva, de amor y solidaridad con las familias de los 49 angelitos y más de 100 niños lesionados de por vida.  

 

El que no marche hoy a las seis no es un hermosillense biennacido

 

“La solidaridad no conoce de climas ni otros impedimentos. Sábado 4 de Junio a las 2:00 pm, 45 grados en la plaza Zubeldia de Hermosillo. Manuel Barragán Reyna, el famoso "Churro", trabaja en las cruces colocando placas con los rostros de 49 niñas y niños que no debieron morir...

Mañana, marcha a 7 años ABC, 6:00 pm!”

Julio Cesar Márquez

“Marcha por la memoria y la justicia. A siete años de luto y lucha ABC.

Hoy 6:00 pm

De la guardería a la plaza Emiliana de Zubeldía.

‪#‎ABCNoSeOlvida#‎NiPerdónNiOlvido#‎JusticiaABC

Recomendaciones:

Ropa clara, manga larga de materiales frescos para protección del sol y calor, calzado cómodo. Hidratarse antes, durante y posterior a la marcha. Usar preferentemente bloqueador solar.

Sobre todo llevar nuestra fuerza, solidaridad y frente en alto. Demostremos que no están solos.”

Ignacio Castillo Arvayo

 

 
¿Te imaginas estar a unos 42 grados y tener frente a ti una bodega ardiendo? ¿te imaginas entrar ahí y tratar de rescatar a uno, dos, tres o diez niños y niñas? 
Ojalá muchos hubiéramos tenido la oportunidad y el valor de hacerlo. 
Si hace mucho calor pero nada que impida marchar ya que no pudimos entrar. 
Lleven suero, usen gorra o sombrilla, hagan lo que tengan que hacer pero no dejen que el calor nos detenga. 
Todos los años hace mucho calor en estas fechas. No elegimos la tragedia no el día en que debía suceder. No marchamos para estar agusto sino porque no lo estamos.
Mañana nos vemos como siempre para caminar juntos nuestra ciudad por el recuerdo y la esperanza y hoy si pueden y quieren música por ellos en la plaza bicentenario desde las 6:30 pm
No están solos... no están solos... no estamos solos...”

Alejandro Cabral

 

Hoy Hermosillo debe presionar
Hoy Hermosillo debe unirse
Hoy Hermosillo debe soportar soportar 50°
Hoy Hermosillo no te me rajes!
Tus niños te necesitan
MARCHA… ABC
desde la
Guardería ABC a la plaza Emiliana de Zubeldía
6:00 p.m.
NI… PERDON… NI… OLVIDO

Jorge Trewartha

El récord de temperatura más alta en Hermosillo quedó por siempre establecido el cinco de junio de 2009, cuando el incendio provocado en la Guardería ABC.
En este infanticidio murieron 49 infantes y decenas quedaron con lesiones de por vida.
Y los verdaderos culpables andan libres.
Los dueños de la guardería y quienes antepusieron la ganancia monetaria antes que la seguridad de los infantes.

Cayetano  Lucero

 

Recuerdo que en 2009 frente a la tragedia ABC, algunos activistas,luchadores e investigadores sociales, fueron omisos en las marchas, sumisos ante las declaraciones de la procuraduría y remisos en el reclamo de justicia, pero una vez que se fueron los Boursistas del gobierno, salieron a las calles a gritarle a la Constitución "dónde estás". 
Temían perder chambas o amistades sin darse cuenta de que tragedias como ABC o Ayotzinapa rebasan cualquier partido o personaje político. Fueron crímenes de Estado (por negligencia o con dolo) y manifestar repudio, así como dar seguimiento a la búsqueda de justicia, es un acto de amor y una responsabilidad social. 
Marcha con el corazón este 5 de junio.

Raquel Padilla

 

Calienta mas la impunidad que el cambio climático... nos vemos en la marcha.”

Rene Córdova Rascón

 

La ciudad tiene más sed de justicia

Llegue a las 5:30 PM a la plaza de los 100 años para dejar el carro y agarrar un Uber e ir a la marcha. Vi a otras personas hacer lo mismo. El año pasado me fui en un camión, pero en esta ocasión, quizás por la sicosis del calor hice uso de la nueva aplicación de transporte que hace apenas unos meses entro en la ciudad. Si, llegó primero Uber que la Justicia ABC.

 

Quien me toco en el Uber resulto ser amigo de Abraham Fraijo, padre de Emilia, uno de los angelitos que dejó esta ciudad-infierno hace siete veranos, o quizás mejor deba decir que se convirtió en una catarina y voló para jugar en todos los jardines llenos de esperanza. Mi conductor de Uber me contó como Emilia era los ojos de Abraham. Que siempre la presumía entre sus compas, que todavía la sigue presumiendo. Y es verdad porque solo apenas unas horas había visto que en su perfil subía un video de Emilia-catarina “bailadora, juguetona, perfecta.”

 

Mi Uber me ofreció chicles antes de dejarme: “No tengo agua que ofrecerte porque se me acabaron, pero toma un chicle y espero que me salga otro más pa traer a la marcha.” Hermosillo es un pañuelo y todos de una u otra forma estamos vinculados a alguno de los deudos de esta tragedia. Por esto a todos se nos queman las entrañas cada 5 de junio y no importa la temperatura que haga afuera, por dentro estamos ardiendo en llamas.

 

Afuera de la Guardería, de esa quemadura en la ciudad-infierno, ya estaba un contingente, menor que el de otros años, pero de todos modos significativamente nutrido. Salió puntual a las 6 de la tarde como cada año y como se había avisado en la convocatoria. La marcha, como cada año, fue encabezada por los niños de la banda de guerra de la escuela Prof. Alberto Gutiérrez, quienes al marcar de sus tambores le dan ritmo a la marcha. Atrás de la Banda de guerra siguieron familiares y amigos portando retratos de los 49 anguelitos que emprendieron el vuelo y atrás de ellos 49 banderas de colores rosa y azul pastel. Quizás la única novedad fue que este año se unieron los niños con lesiones y quemaduras, quienes por motivos de salud habían evitado las marchas pero ahora por fin se sentían fuertes para dar un ejemplo de solidaridad y dignidad.

 

Cuando el contingente tomo el Blv. Agustín Vildosola notablemente había doblado su número y comenzaba a recibir gente que se sumaba en el camino. Pero también, antes de unirse, algunos grupos  repartieron aguas a los manifestantes, incluso instalaron puestos con aguas heladas gratis para quien las quisiera tomar. Poco a poco la marcha venció a la ola de calor, reuniendo a un contingente igual de nutrido que años anteriores y haciendo al calor bajar con el sol, porque lo que ardía más éramos nosotros, era el amor y la solidaridad.

 

La marcha termino con la plaza Emiliana de Zubeldia llena, como todos los años y con las mismas consignas que ya se han convertido en una letanía ante los oídos sordos del poder. Pero aun así, padres ABC y hermosillenses vuelven a sellar su pacto de solidaridad con el manifiesto ABC a la nación que año con año se lee en público  después del pase de lista de los 49 angelitos. Un Manifiesto a la nación que cada vez suma más heridas como las de los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa, e injusticia como las que vive el magisterio con la reforma educativa del Pacto por México. Porque si algo han aprendido los hermosillenses con el grito de exigencia por la #JusticiaABC es que en este país-infierno, ante la corrupción, la impunidad y la falta de justicia que campea a sus anchas, todas las luchas por el respeto de los derechos humanos y la justicia son una sola.

Las incertidumbres en el desierto

Quienes vivimos en Sonora hemos desarrollado una tolerancia a las altas temperaturas que muchas veces nos llena de orgullo porque somos consientes de cómo no cualquiera puede aclimatarse si antes no pasa por un proceso de adaptación paulatino. Por esto siempre les decimos a nuestros amigos foráneos que nos visiten en otoño o en invierno, que por ningún motivo se les ocurra venir en verano. Sin embargo esta advertencia que lanzamos a quienes pueden venir en avión con planes de turismo o de negocios, no se la podemos hacer al migrante que pasa casi invisible por nuestras ciudades. Es más, aunque pudiéramos hacerlo, sabemos que a ellos la incomodidad del calor no les importa, en su mente esta algo más.

 

De acuerdo al Dr. Rolando Díaz del Colegio Sonora en la frontera entre Sonora y Arizona se han registrado del 2001 al 2013 2184 muertes de migrantes que intentaron superar el desierto en búsqueda del sueño americano. La causa de estas muertes en tres cuartas partes son provocadas por la hipertermia, el golpe de calor o la deshidratación, todos males provocados por las altas temperaturas.

 

Desafortunadamente la necesidad de enfrentarse a este alto riesgo a la salud para el migrante es inevitable o es simple y sencillamente un mal menor frente otras opciones que les parecen más aterradoras que la inmensidad del desierto. De acuerdo a un estudio en el que trabajo el Dr. Díaz, en el 2014, la tercera parte de los migrantes que entrevistaron no consideraban a las altas temperaturas un problema para su salud y de alguna manera las minimizaron después de compararla con otros riesgos como pueden ser el crimen organizado o incluso los militares y policías federales.

 

El sol es un asesino silencioso implacable a quien los migrantes desafían todo los días porque la violencia , tanto del crimen organizado como de las autoridades,  ya sean policías federales o militares, cada vez los orilla a buscar rutas migratorias más riesgosas. La tragedia humanitaria que es la migración por México es tan fuerte que también tiene de aliado al sol.

 

Los retenes del Programa Frontera Sur

El Programa Frontera Sur (PFS) fue propuesto por el ejecutivo federal a partir de una serie de compromisos que adquirió con los Estados Unidos por la dramática situación de la niñez migrante. Con este programa, por lo menos en discurso, se prometió un enfoque integral para fomentar el desarrollo, la seguridad y los DDHH en la frontera de México, Guatemala y Belice. Sin embargo, las única medida que se ha tomado es la de reforzar tanto el lado sur de  frontera con los Estados Unidos como las rutas migratorias con redadas  en hoteles y aumentando los retenes en busca de migrantes, detonando así la detención de migrantes entre julio del 2014 y junio del 2015.

 

De acuerdo con el informe “Un camino Incierto” realizado por la Oficina en Washington para Centro para Asuntos Latinoamericanos (WOLA),  FUNDAR, Centro de Análisis e Investigación y siete albergues  y organizaciones que defienden los derechos de los migrantes, entre las cuales están las casas migrantes que conforman la Red Sonora; el PFD ha detonado las detenciones arbitrarias de los migrantes, de 97 mil 245 migrantes detenidos de julio del 2013 a junio del 2014 se paso a 168 mil 280 de julio de 2014 a julio de 2015. El aumento de estas prácticas por parte de las autoridades mexicanas, no da muestras de un avance significativo en la sanción a los grupos criminales, policías, militares y agentes del INM que se aprovechan de los migrantes vulnerables.

 

Las detenciones que se realizan en el marco del PFS están acompañadas de agresiones físicas y psicológicas además que en ellos se despoja al migrante de sus pertenencias y dinero, en este sentido los operativos de “rescate” en realidad son usados para robar al migrante. Aunado a lo anterior esta también que la Ley de Migración y su reglamento no especifica el fin y el alcance de la participación de otras autoridades en la realización de operativos con el INM. Esto implica que en el momento de que el INM solicita apoyo tanto al ejercito, como policías estatales o federal, existe un vacío que le permite a las autoridades actuar sin límites y regulación de su fuerza, lo que da pie a que se cometan violaciones de DDHH. Por este motivo es que consideran en el informe de “Un camino incierto” las organizaciones e instituciones que lo redactan, recomiendan a la SEGOB elaborar una regulación clara para la realización de los operativos en conjunto entre el INMy otras autoridades.

 

Extrañas coincidencias

A través de la información que da INFOMEX se puede conocer cuánto es el gasto presupuestal del INM, así como el gasto que tiene anualmente. De acuerdo a lo que se estipula en la Ley el presupuesto que recibe el INM es únicamente para el pago de nomina, los otros gastos de se cubren a través de lo que la institución recauda a través de multas y cuotas.

 

Anualmente el gasto presupuestal de la dependencia ha venido creciendo gradualmente, sin embargo, es a partir del PFS que este gasto se dispara con mayor fuerza. Los años anteriores el presupuesto ejercido superaba al aprobado por un 55%, 58%; mientras que en el 2014 el presupuesto ejercido era 70% más que el aprobado ese mismo año. Es notorio que lo que las recaudaciones del INM han crecido a partir del PFS y no es descabellada la relación que se puede hacer entre el incremento de las detenciones y el del presupuesto ejercido.

 

Para las organizaciones preocupadas por los DDHH de los migrantes en tránsito es preocupante la relación entre las detenciones y el aumento de gasto presupuestal porque considera que estimula la intensificación de la labor de control, a pesar de los impactos negativos que tienen  en los DDHH de los migrantes. De aquí la insistencia de que el PFS debe  transparentarse en su ejercicio presupuestal con el propósito de identificar los recursos que destinan todas las dependencias  a personas migrantes y lo que se hace con el dinero recaudado.

 

Violaciones  a los DDHH

Se sabe con certeza que los migrantes en tránsito son victimas múltiples delitos y violaciones de los DDHH tales como el secuestro, la trata, desaparición forzada, violación sexual, el asalto y el robo violento.

 

Los datos oficiales más actuales de la CNDH son del 2011 y en estos se estima que al año 20 mil migrantes son secuestrados. A la fecha no se sabe si estos niveles han subido o bajado, pero de acuerdo a los datos de las casas migrantes se puede ver que existe un aumento de 2013 a 2014. Desafortunadamente las muestras que alcanzan a recoger las casas migrantes son muy pequeñas y no son suficientes para un estudio integral que nos pueda dar una fotografía más amplia de la situación que viven los migrantes actualmente.

 

En cuanto al tema de la desaparición forzada la CIDH publica un  informe 2013 sobre los DDHHde los migrantes en México en el cual se señala que no existe un registro único sobre migrantes desaparecidos, y que las autoridades no mantienen cifras consistentes. La Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho, experta en el tema  subraya  que no existe claridad con respecto a la cifra de personas desaparecidas y mucho menos si son migrantes. En este sentido estamos ante la incertidumbre que generan la falta de datos, pero también la preocupación del Estado mexicano por generarlos en una investigación que por obvias razones dejaría ver que el país pasa por una gran crisis humanitaria y que el PFS no está sirviendo para cambiar estas circunstancias. 

 

La información que logra recaudar las casas migrantes muestra una multiplicación de perpetradores a partir de la implementación del PFS, tanto de particulares (delincuentes comunes o crimen organizado) como de funcionarios públicos y en Sonora. De acuerdo a los datos que ha sistematizado la Red Sonora, los principales ataques a los migrantes en tránsito son violaciones a su patrimonio, lo cual va acompañado de restricciones al libre tránsito, detenciones arbitrarias, amenazas y tratos crueles por parte de la policía federal, policía preventiva y transito municipales, pero también de policía estatales, seguridad pública y el INM. Así pues vemos que de enero del 2014 a junio del 2015 los perpetradores más señalados son autoridades. En primera instancias la Policía Federal es señalada como responsable en un 29.8% de los casos de violación de DDHH de migrantes en tránsito en la entidad, le siguen las Policías Municipales y de Transito con 22.8%, Policías Estatales de Seguridad con 7%, PGR con 7.4%, policía 7%, Protección Federal 7%, INM 4.6%, crimen organizado 4.2%, seguridad privada 1.9%, PEI 1.9%, Policía Turística 1.9%, Coyotes 0.9%, Marina 0.9%, Patrulla Fronteriza 0.9%, SEDENA 0.5% y algún actor indefinido 0.5%.

 

La crisis humanitaria que se describe en el informe “Un Camino Incierto” en la parte de Sonora nos indica que para los migrantes lo más peligroso en este territorio no es el crimen organizado, sino las autoridades. Esta situación ha hecho que la ruta migratoria, sacando la vuelta a las autoridades, se desvié a las zonas más inhóspitas, donde las condiciones climáticas son más extremas y los migrantes estén más expuestos a las altas temperaturas de ese asesino silencios que es el sol del desierto del que habla el Dr. Díaz del Colegio Sonora. Los pocos estudios que se tienen de esta crisis humanitaria que es la migración por Sonora únicamente refleja la insensibilidad y esa necia visión neoliberal de las autoridades tanto estatales como federales que creen que negando la realidad hacen de la región y el país un lugar más atractivo para la inversión y el saqueo, generando más pobreza, así como motivos para migrar en la población más vulnerable. 

A la deriva

Desde el 16 de junio de 2015 Donald Trump nos insulta y utiliza para sembrar rencores. En los once meses que han pasado desde entonces Enrique Peña Nieto y su equipo han recorrido tres etapas de titubeos.

La primera fue la indiferencia total. Se justificaban diciendo que si le respondían a Trump estarían “engordándole el caldo”, que sería un error intervenir en la elección de otro país, que la respuesta debía venir de los mexicanos en los Estados Unidos, etcétera. En marzo de 2016 reconsideraron iniciándose un breve interludio. Ese mes el presidente dio una entrevista a Pascal Beltrán del Río (Excélsior) y sin mencionar a Trump por nombre sí comparó el contexto estadunidense actual con el que permitió la llegada de Mussolini y Hitler al poder. Ese mes renovaron personal y el 5 de abril a las 10 de la mañana anunciaron el cambio de subsecretario y embajador ante Estados Unidos.

Los relevos se hicieron porque, según la secretaria Claudia Ruiz Massieu Salinas, era necesaria una “postura diplomática más firme” y como parte de la formulación de una “estrategia integral”. Poco después el nuevo embajador Carlos Sada Solana reconoció, humilde, que “nos descuidamos”, y anunció que a partir de ese momento sería diferente: no dejaremos pasar “ataques injustificados”.

El relevo coincidió de casualidad con otro agravio. A las 3 de la mañana de aquel 5 de abril, The Washington Post citaba el documento en el cual Trump daba a conocer la manera cómo obligaría a México a pagar el muro. En su primer día como presidente, dijo, promulgará una “regulación” que permitirá controlar las remesas de mexicanos en los Estados Unidos. Si México no paga, frenará el envío de los 24 mil millones de dólares anuales. También piensa subir las tarifas por las visas que tendrán muchos más controles. Así se pagará el muro que, en el mundo de Trump, es una pieza central en su plan de regresarle grandeza a los Estados Unidos (Make America Great Again).

Un mes después del reemplazo de funcionarios, Trump se quedó como único aspirante a la nominación republicana. El 4 de mayo The New York Times publicó un reportaje explicando cómo serán sus primeros cien días como presidente. Uno de sus principales confidentes y consejeros, Roger Stone, reiteró que Trump cumpliría con su promesa del muro mexicano porque lo “ha dicho mil veces”. El candidato añadió que al terminar las primeras cien jornadas “el muro con México estará diseñado”.

Mientras el candidato ha seguido zarandeando a México el gobierno mexicano regresó al punto de partida. El 5 de mayo Claudia Ruiz Massieu Salinas estuvo en Sacramento, capital de California. Ni una sola vez se refirió a Trump por nombre. A lo más que llegó fue a lanzar una frase críptica en el último párrafo de su discurso ante el Senado de aquel estado: “No nos equivoquemos ni dejemos que nadie cree confusión”. La “firmeza” y la “estrategia integral” prometidas se evaporaron junto al subsecretario José Paulo Carreño y al embajador Sada (¿alguien los ha visto?). El 9 de este mes el presidente confirmó el retroceso: México no se meterá en el proceso electoral vecino. Trump puede seguir insultándonos y alentando el odio hacia nosotros en Estados Unidos.

Se entienden las dificultades para armar una reacción adecuada a Trump. Lo grave es que ni siquiera lo han intentado en serio. Fuentes bien informadas me dicen que la burocracia se la ha pasado esperando línea de un presidente confundido y desconcertado que se dedica a pronunciar discursos en eventos acartonados y con rituales desgastados. Y si Peña Nieto titubea la burocracia se paraliza.

Espacio propicio para las ocurrencias. El gobernador Eruviel Ávila ya anunció, acompañado de todo su gabinete, el inicio de una campaña informativa para que la comunidad latina conozca el riesgo que representa Donald Trump. En ningún momento aclaró cuándo iniciarían, dónde y cuál sería el costo de dicha campaña. Vicente Fox sacó el pandero de bufón para disculparse por haber llamado a Trump “ignorante”, “loco” y “falso profeta” e invitarlo a visitar México. Aprovechó el micrófono para darnos lecciones: el “perdón es una de las grandes cualidades del ser humano”.

Pobre de México, tan cerca del racismo estadounidense y tan a merced de gobernantes mediocres que disimulan su falta de ideas y arrojo con mutismos, ocurrencias y frivolidades. El Estado carece de una estrategia para enfrentar a Trump. Tenemos una política exterior, y una presidencia, a la deriva.

 

 

 

Bomba de tiempo

En los pináculos de poder discuten sobre el crimen organizado en la capital sin darle información a una ciudadana dejada en la indefensión.  

Ricardo Monreal (del partido Morena) es delegado en la Cuauhtémoc. El 27 de abril habló ante el Seminario sobre Violencia y Paz de El Colegio de México. En esta delegación, dijo, hay actividades delincuenciales con olor a crimen organizado. Luego presumió de tener “claridad sobre el problema y sobre lo que se debe de hacer”, para luego lamentarse de estar maniatado y de carecer de facultades para enfrentar a los delincuentes. Miguel Ángel Mancera reaccionó con otro más de sus arrebatos de negación mientras que los diputados perredistas y la secretaria de gobierno, Patricia Mercado, exigieron a Monreal denunciar y demostrar sus afirmaciones.

En los estudios que hago sobre mafias y carteles he establecido cuatro etapas en la reacción de gobiernos y sociedades: negación, aceptación, elaboración de políticas e implementación. En los Estados Unidos, por ejemplo, Edgar Hoover (director del FBI entre 1924 y 1972) negó la existencia de la “mafia” hasta que, en noviembre de 1957, policías del estado de Nueva York sorprendieron en Appalanchin una cumbre de 24 familias mafiosas. Tras el escándalo vendría la aceptación del riesgo y los tres niveles de gobierno se lanzaron contra las familias que terminaron fragmentadas sin que con ello eliminaran al crimen organizado.

En México lo negaron durante décadas. Esto cambió para 2006, cuando Felipe Calderón declaró la guerra al crimen organizado con una estrategia pésima y un desorden monumental. “Haiga sido como haiga sido”, la federación ya reconoció al problema y tiene una estrategia mediocre; un buen número de gobernadores y presidentes municipales hacen lo que se les ocurre. En la Ciudad de México, Mancera se atrinchera en la negación mientras los carteles crecen y consolidan su presencia. Sustento con evidencia mi afirmación.

Uno. En julio de 2015 la Drug Enforcement Administration (DEA) actualizó sus estimaciones sobre los territorios mexicanos donde el crimen organizado tenía una “presencia significativa o creciente”. Según la DEA, en la capital actúan los carteles de Sinaloa, el Golfo, los Beltrán Leyva, los Zetas y los Caballeros Templarios.

Dos. En lo que va del sexenio el Gobierno Federal ha canalizado 466 millones de pesos para combatir un problema inexistente para Mancera. La Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación ha canalizado esos fondos para trabajar en los Polígonos de Riesgo (territorios con “alto nivel de delincuencia y peligrosidad”) de cinco delegaciones capitalinas: Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón y Cuauhtémoc.

Tres. De acuerdo con cifras oficiales entre 2011 y 2015 la capital tuvo más homicidios por cada 100 mil habitantes que Guadalajara y Querétaro. Un porcentaje de estas muertes siguen métodos comunes en el crimen organizado. Es el caso con los dos jóvenes descuartizados que aventaron este lunes en Tepito.

Cuatro. Algunos medios de comunicación aportan constantemente piezas del rompecabezas delincuencial. Arturo Sierra ha documentado en Reforma que la falta de una estrategia ha facilitado el crecimiento de la Unión Tepito que en siete años se ha convertido en la fuerza dominante del tráfico de droga. La Unión también vende franquicias para que se utilice su nombre, ejecuta, extorsiona y cobra derecho de piso a comerciantes.

En El Colegio de México Ricardo Monreal nos dio a probar la enorme cantidad de información que tiene sobre los patrones delincuenciales en la Cuauhtémoc. Dos días después Patricia Mercado le reprochó que litigara esos temas en público. ¡Qué actitud tan retrógrada! La seguridad es un tema que interesa a todos y la manera cómo ocultan información detallada es un indicador de su incapacidad como gobernantes y del desprecio que tienen hacia la ciudadanía. En lugar de reprocharnos nuestro mal humor que nos hablen con claridad.

Morena dice ser diferente. Que sus delegados lo demuestren explicando lo que pasa en los territorios que gobierna. Ricardo Monreal debe informar sobre lo que va pasando en las calles y centros comerciales de la Cuauhtémoc, territorio que equiparó a una bomba de tiempo. ¿Cuántas otras zonas de la capital están en una situación parecida? Aunque Mancera lo niegue, en la Ciudad de México se infiltra el crimen organizado.

 

 

 

NUESTRA APARENTE RENDICION | 2010

Top Desktop version